Dvigi ofrece soluciones para esta problematica
En Argentina, miles de familias conviven sin saberlo con un problema silencioso: el arsénico en el agua. No se ve, no tiene gusto ni olor, pero puede afectar la salud con el paso del tiempo. Por eso, hoy más que nunca, es clave entender qué está pasando y cómo cuidarnos.

En nuestro país, el límite permitido de arsénico en el agua potable es 0,01 mg/L (10 ppb), el valor recomendado por la OMS. Pero en muchas provincias —sobre todo en zonas del centro y norte— los niveles superan lo permitido, especialmente en hogares que dependen de perforaciones o pozos.
“El tema del arsénico ya no es algo lejano o técnico: es una realidad diaria para millones de personas. Por eso necesitamos hablarlo simple y con soluciones reales”, explica Gisella Djenderedjian, CEO de DVIGI.
¿Por qué es un riesgo para la salud?
El problema aparece cuando la exposición es prolongada: niveles elevados pueden afectar la piel, el sistema digestivo, el sistema nervioso y hasta el funcionamiento cardiovascular.
A largo plazo, estudios internacionales lo asocian incluso con enfermedades más graves, por lo que es fundamental conocer la calidad del agua que consumimos y actuar de manera preventiva.
¿Cómo ayuda DVIGI?
DVIGI desarrolló tecnología especializada para dar una respuesta efectiva a esta problemática. Nuestros sistemas AS Plus y Ósmosis Inversa están diseñados para reducir el arsénico, además de mejorar sabor, olor y calidad general del agua.
Son opciones pensadas para hogares que quieren una solución segura, accesible y probada.
“Nuestro compromiso es simple: llevar agua segura a cada casa y acompañar a las familias con información clara y tecnología confiable”, agrega Gisella Djenderedjian.
Cuidar el agua que tomamos es cuidar nuestra salud. Y hoy, más que nunca, es posible hacerlo de manera sencilla.

💡PREGUNTAS FRECUENTES💡
1. ¿Qué es el arsénico?
Es un contaminante natural que puede estar en el agua de algunas zonas de Argentina. No se ve, no se huele y no cambia el sabor.
2. ¿El arsénico tiene olor o sabor?
No. El agua puede parecer perfectamente normal aunque tenga arsénico.
3. ¿Por qué puede haber arsénico en el agua?
Porque está en los suelos y napas subterráneas de forma natural, y llega al agua que usamos en casas, pozos o redes.
4. ¿Es peligroso? ¿Por qué?
Sí. El arsénico es peligroso cuando se consume durante mucho tiempo (meses o años), porque el cuerpo lo va acumulando sin que te des cuenta.
Puede causar problemas en la piel, afectar órganos importantes y aumentar el riesgo de ciertas enfermedades graves.
5. ¿De qué te podés enfermar si consumís arsénico?
La exposición prolongada puede causar:
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Manchas o lesiones en la piel.
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Problemas en el hígado y los riñones.
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Alteraciones digestivas.
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Problemas cardiovasculares.
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Mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer.
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Una enfermedad conocida en Argentina como HACRE (Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico).
6. ¿Cómo sé si mi agua tiene arsénico?
Solo con un análisis de laboratorio. No se detecta a simple vista.
7. ¿Qué cantidad es segura?
El límite recomendado en Argentina es 0,01 mg/L. Más que eso no es seguro.
8. ¿Puedo hervir el agua para sacar el arsénico?
No. Hervir no lo elimina.
9. ¿Los filtros comunes lo sacan?
No. Se necesitan tecnologías específicas como ósmosis inversa o filtros diseñados para arsénico.
10. ¿El agua envasada siempre es segura?
No siempre. Tiene límites permitidos que pueden ser distintos a los del agua de red.
11. ¿Puedo usar agua con arsénico para cocinar?
No. Aunque se caliente o hierva, el arsénico queda en la comida.
12. ¿A quién afecta más?
A todos, pero especialmente a niños, embarazadas y personas mayores, porque son más sensibles.